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PorNosedese

Nuestros proveedores: Jalon Nature

Desde2014
LocalidadLumpiaque (a 48 km. de Zaragoza)
Plantilla5 trabajadores
Impacto social en la zonaTodos los trabajadores de la empresa son vecinos de Lumpiaque, 3 mujeres y 2 hombres desde los 47 a los 63 años
Por qué este tipo de producciónUn compendio de varios factores:  el amor por la Tierra,  querer criar la fruta de manera limpia y sostenible y hacer llegar a cada casa salud a través de nuestros productos, con el convencimiento de que “somos lo que comemos”
Beneficios de este modelo para las personas, la economía local y el medio ambiente– No destruye la biodiversidad
– No despilfarra bienes tan preciados como el agua
– Cuida del Medio Ambiente sin aportarle tóxicos
– Los productos ecológicos están libres de sustancias que pueden ser perjudiciales para la salud, básico para una alimentación sana
– Es la mejor alternativa promover un sistema agroalimentario más sostenible, por el desarrollo territorial de la agricultura ecológica y por su asociación con los mercados locales, en los que el productor vende directamente al consumidor producto fresco y de temporada
Productos – Fruta de hueso: nectarina, paraguayos, melocotones amarillo y rojo, albaricoques…
– Fruta de pepita: manzana golden, gala, fuji, verdedoncella, pera conferencia, pera ercolini, pera Williams…
– Almendra con cáscara y compotas de manzana
Referentes Mis referentes son mis padres: agricultores, trabajadores natos y amantes del campo. Partieron de cero cultivando remolacha en Francia, donde estuvieron 7 largos años. Poco a poco, con empeño y trabajando de sol a sol , consiguieron hacerse con tierras en Lumpiaque que permitieron sacar adelante a la familia. Nos transmitieron el amor y el respeto a  la tierra.

Galo Naila es un fruticultor ecológico que proviene de una familia tradicional de agricultores. Desde siempre ha ayudado a su padre en las tareas del campo, trabajo que compatibilizaba con otro como soldador en una industria, aunque siempre tuvo claro que lo que quería hacer era dedicarse a la agricultura en exclusividad. En 2014, Galo y Marta, su mujer, deciden crear Jalon Nature y comenzar así su andadura en la producción ecológica.

«Los inicios fueron muy difíciles, partíamos de cero sin ningún tipo de formación en agricultura ecológica», cuenta Galo. Entonces comenzó a asistir jornadas y cursos sin descanso, y junto con el asesoramiento de la técnico de la Atria de Epila, poco a poco fue adquiriendo los conocimientos  y la experiencia necesarios.

Reconoce que «lo más difícil es luchar contra las plagas»: los productos permitidos para tratarlas en ecológico no tienen la misma efectividad que los convencionales. Por tanto, a los problemas meteorológicos habituales (heladas, granizadas, sequías…) hay que añadir este hándicap.

El consumidor actual quiere fruta ecológica con sus virtudes, pero no con sus defectos

Galo también ha detectado otro inconveniente en el cambio del perfil del consumidor ecológico actual: «quiere fruta ecológica con sus virtudes, pero no con sus defectos. Exige la estética de la fruta de los lineales de los supermercados». Eso provoca que las frutas imperfectas, que no son pocas, tengan menor salida, y aportan muy pocos beneficios.

Sin embargo, «es gratificante saber que estás trabajando de forma limpia y que, cuando alguien se come tu fruta, está consumiendo salud, la materialización de tu trabajo y tu ilusión».

Los proyectos de Jalon Nature para el futuro son:

  • Ampliar la variedad de productos.
  • Aumentar la cifra de negocio. Como cualquier empresa que se precie, ningún objetivo se puede llevar a cabo si no hay posibilidades económicas que permitan comprar plantas, pagar salarios, tratamientos…
  • Seguir divulgando y poniendo en valor el cultivo y consumo de productos ecológicos.  Además de la producción y comercialización de la fruta, estamos dándole vueltas a la idea de organizar visitas guiadas , talleres en el campo…

Por último, nos recomienda algunos de sus productos: «todas las frutas, pero nuestro producto estrella es el paraguayo de Agosto, jugoso, dulce y que da piezas de tamaño asombroso. También recomendamos las compotas de manzana. Además de estar muy buenas, son fruto de una colaboración con nuestros amigos de Gardeniers. Esas compotas son la materialización de una relación que va más allá de la relación cliente/proveedor».

PorNosedese

Nuestros proveedores: EcoMonegros

Desde2006
LocalidadLeciñena
Plantilla15 trabajadores
Criterios de elección de proveedoresEcológico obligatorio, km. 0 en la medida de lo posible, iniciativas de pequeños productores, reducción de envases y transporte
Impacto social en la zonaCreación de 11 puestos de trabajo en el pueblo, recuperación y conservación de la variedad de trigo Aragón 03, cultivo ecológico de variedades que se adaptan al terreno de secano
Por qué este tipo de producciónPara certificar que hoy en día se cultiva como lo hacían antes: sin herbicida, sin pesticida y respetando el ciclo de cultivo
Beneficios de este modelo para las personas, la economía local y el medio ambienteEl proyecto ha creado puestos de trabajo en el medio rural, ha mantenido biodiversidad y formas de cultivo respetuosas con el medio ambiente
Productos La repostería es elaborada con harinas integrales molidas en piedra. Aceite de Oliva virgen extra. Azúcar de caña de comercio justo.
Los panes son fermentados con ayuda de masa madre, hechos con harina integral molida en piedra.
Referentes – En panadería: Turris, Xavier Barriga fue nuestro maestro panadero; Jordi Morera, profesor en algún otro curso de panaderos profesionales; la PEPA, pequeños panaderos (grupo a nivel estatal)
– En empresas conectadas con la naturaleza: Matarrania (Peñaroya de Tastavins), Mermeladas el Ababol, La Ojinegra, Mercado Agroecológico
– Instituciones y ONG: Slow food, AHSA, Cerai, Greenpeace, IAF

Todo empezó con una pregunta: ¿por qué el pan no sabe como antes?

Eso le rondaba la cabeza a Juan José Marcén en los años 90. Acababa de conectar con su corazón, con sus raíces, su historia. Desde entonces, emprendió una labor de recuperación de tradiciones en su pueblo, Leciñena, que le duró toda la vida.

La respuesta de los ancianos a su pregunta fue clara: el sabor del pan de antes se lo daba el trigo Aragón 03.

Ese trigo se había dejado de cultivar por las políticas agrarias y la introducción de variedades nuevas. Gracias a los eslabones que, como decía José, unían a unos con otros, encontró a unos labradores muy mayores que lo sembraban por romanticismo, porque había alimentado a toda su familia durante generaciones y no concebían la idea de que se perdiera.

El inesperado adiós de Juan José, en el año 2000, aglutinó a sus amigos y allegados en el Grupo Forcañada, continuador de su labor.

Sus proyectos más ambiciosos: recuperar el Aragón 03 y dar vida al Santuario de Nuestra Señora de Magallón, que en 1987 fue declarado ruina. Con los años, el Grupo Forcañada realizó ambos proyectos: una parte reformó una parte del Santuario en un albergue; la otra parte, decidió transformar el trigo Aragón 03.

Esta es la historia del nacimiento de EcoMonegros en 2006, gracias a la familia Marcén Murillo (Daniel, Mercedes, Ana, Laura y Jesús) de Leciñena, su pueblo durante generaciones. En ese momento la variedad Aragón 03 sólo la conocían los panaderos y harineros más antiguos, así que para promover sus virtudes la familia entera comenzó a cultivar, moler, amasar y vender trigo, harina, pan y repostería.

El paso de transformar el trigo en pan surgió porque se quería hacer llegar al consumidor el producto: las personas no comen trigo, pero sí comen pan.

La distribución se intentó hacer al principio en tiendas, pero no funcionó, ya que en el 2006 no había muchas tiendas de productos ecológicos. Así que EcoMonegros tuvo que abrir su propia tienda en 2007. La segunda en 2017 y la tercera en 2020.

Los panes de EcoMonegros se componen de 5 ingredientes como mucho: harina, agua, masa madre elaborada por nosotros, levadura fresca ecológica y sal marina. Por tanto, todos los panes están libres de azúcar. Además, las harinas integrales hacen que los niveles de azúcar en sangre sean más uniformes y reduce las subidas y bajadas de glucosa en sangre porque retrasa la absorción de hidratos de carbono. Las harinas molidas en piedra tienen un índice glucémico más bajo

EcoMonegros se encuentra en pleno crecimiento y ha pasado de 4 empleados en 2006 a 15 en 2020; de una tienda en 2007 a tres tiendas en 2020 y tienda online. Lo más difícil de esta evolución es la búsqueda de proveedores y el cumplimiento de la normativa del CAAE; sin embargo, se compensa con el aspecto más gratificante, que son los clientes.

Los objetivos de EcoMonegros para el futuro son tres:

1. Ganar dinero. Las empresas se crean para eso, aunque a veces se olvide. Y en proyectos de corazón, suele pasar a menudo. La virtud viene cuando ese dinero se invierte en los otros dos objetivos:

2. Ser prescindibles. Para que un trabajo sea sostenible en el tiempo, hay que medir las energías, por lo que el trabajo debe repartirse entre varios para que “cuando l’uno caye l’otro ha de bantar”, como dice la canción de S’ha feito de nuey. Porque el ser humano tiene una energía limitada y en su vida hay circunstancias que debe atender en el momento. Y también necesita descansos. Por eso, EcoMonegros ha creado un sistema de trabajo adaptado a las personas que trabajamos en él y no al revés. La flexibilidad es muy importante para nosotros y “vivir” también. Trabajar con gusto y sin desfallecer hace que quieras trabajar más y mejor.

3. Mejorar el mundo. Éste, quizá, es el motivo principal para la existencia de EcoMonegros. Los objetivos de este apartado han ido variando según el momento vital de la empresa. Al principio eran vivir en el pueblo (repoblación rural, necesidades del alma), recuperar el Aragón 03 (biodiversidad, soberanía alimentaria, óptima utilización de suelos y de agua), continuar con la labor agrícola de los antepasados (gestión sostenible de los recursos, empoderamiento de los agricultores, precios justos), obtener el sello ecológico (conexión con la tierra, crecimiento sostenible, respeto al medio ambiente, mantenimiento de la tierra de labor, salud), comprando a otros agricultores cercanos (desarrollo regional y crecimiento económico sostenible) y vendiendo los productos lo más cerca posible de nuestro pueblo (kilómetro cero, comercio local). Poco a poco se vio que hacían falta más manos (creación de empleo rural), más formación (empoderamiento, conciencia, adaptabilidad), que había que reconectar a la gente con el sabor de antaño (educación del gusto) y que el ejemplo podía ayudar a otras personas (difusión de los valores, conexión con la conciencia universal). En EcoMonegros se dieron cuenta de que, mejorando su mundo, su pequeño mundo, eran capaces de generar una onda expansiva que alcance a otras personas en otros territorios.

Para EcoMonegros es una responsabilidad seguir con este proyecto. Estos objetivos son un compromiso vital con ellos mismos, con el entorno y con el medio ambiente. Sus ODS, que se renuevan cada año, según se van consiguiendo. ¿Para qué? Para seguir el impulso del corazón, que ha despertado y no quiere volver a dormirse, para hacer cada día lo que esté en su mano para ser mejores. Solo hacen lo que creen que tienen que hacer. A veces superando miedos y contradicciones, que crecen conforme crece la conciencia.

Aquí se puede ver el reportaje que hicieron a EcoMonegros en LaSexta, para conocer el proyecto en más detalle.

PorNosedese

Receta: Puchero de judía con hortalizas dulces

Plato principalPrecio económico
Dificultad fácilDuración 1h (+8h remojo)

Con este frío, toca un puchero directo de los fogones de nuestra amiga Belén Soler, de La Ojinegra. Además, es una receta vegana y sin gluten.

La Ojinegra toma su nombre de una oveja de Teruel en vías de extinción. Belén y Chabi, sus integrantes, ponen en valor las razas autóctonas y el medio rural turolense. Este proyecto familiar tiene tres ramificaciones: alojamiento sostenible en Alloza, certificado por CERES Ecotur; restauración ecológica, donde trabajan con alimentos territoriales que dan identidad a sus platos en ecológico o local, con una producción pequeña que cuidan y miman; y, en tercer lugar, actividades de difusión del patrimonio.

Belén, en faena
Ingredientes (4 raciones)
200 gr de Judía Trapera del Moncayo (o cualquier variedad autóctona aragonesa)
2 puerros
1 cebolla dulce
1 nabo blanco (con las hojas)
1 gajo de calabaza sin corteza
1 zanahoria
1/2 bulbo de hinojo
5 cucharadas de AOVE
Sal marina, laurel y comino
Caldo vegetal o agua filtrada
* Opcional: alga Kombu 2 cm.
* Para el emplatado: encurtido de piparra, gundilla o turma, según el gusto personal

No olvidéis el paso previo antes de la preparación de la receta, que es poner las judías a remojo durante 8h.

Para la elaboración del puchero, el primer paso es preparar un sofrito en olla, a fuego lento y tapado, con el aceite de oliva virgen extra, el puerro (cortado a rodajas finas) y la cebolla (en medias lunas finas).

Más tarde, incorporamos la zanahoria y el hinojo (cortados en dados) junto al nabo, y sofreímos unos 5 minutos. Se pueden añadir carminativas como el comino, pero en esta receta se usa el hinojo para combatir flatulencias.

Desecha el agua de remojo y lava las judías para incorporarlas a la olla junto al laurel y el gajo de calabaza. Hay que tener en cuenta que aumentarán de 2 a 2,5 veces su volumen. Cubrir con caldo vegetal, posteriormente se puede ir añadiendo si hiciera falta.

Se cuece a fuego medio/bajo, para evitar que se rompa/dañe la judía.

La sal es mejor añadirla al final de la cocción, 10 minutos antes de estar listo el puchero.

La calabaza seguramente se irá deshaciendo (dependiendo de la variedad que sea) y le dará un color anaranjado de otoño precioso al puchero; si te queda entera, úsala para hacerte una crema para cenar.

Trucos de cocción

Para que las judías salgan enteras y suaves, lo mejor es ir añadiendo caldo vegetal frío mientras se cuecen.

Se puede añadir alga Kombu durante la cocción para ablandar las fibras de las legumbres gracias al ácido glutámico

Emplatado

Emplatar en cuenco con una guindilla y una chorretada de AOVE.

Curiosidades

  • El cultivo intercalado con las legumbres incrementa la biodiversidad vegetal y crea un paisaje más variado para animales e insectos.
  • Al tener una menor huella de carbono, las legumbres reducen de forma indirecta las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • La amplia diversidad genética de las legumbres permite seleccionar variedades adaptadas al cambio climático.
  • En Aragón, entre otras legumbres, podrás comprar las siguientes Judías Autóctonas: Rodilla de Cristo, Judía Gitanilla, Pochas del Pilar, Judía de Aumento, Judía Rastrojera, Boliches de Ascara, Judía Trapera del Moncayo…
PorNosedese

Nuestros proveedores: Ecomatarranya

Desde2005
LocalidadValdealgorfa (120 km. a Zaragoza) y Calaceite (138 km.)
Plantilla3 trabajadores
ProducciónEcológica

Ecomatarranya fue el productor que inauguró las estanterías de A Vecinal. Es una sociedad agraria de transformación (SAT) formada por tres socios: Daniel, Luis y Juan. Bajo esta forma legal comercializan aceite y olivas. También producen almendras, que venden al por mayor.

Les conocemos un poco más mediante el testimonio de Daniel, también socio de A Vecinal y un defensor de sus principios, que aplica en su forma de producir y consumir día a día.

Antes de ser productores eco éramos consumidores eco

«Ya éramos agricultores. Coincidimos en la lucha en contra de los quemadores de yoduro de plata, allí nos conocimos y perfilamos el proyecto de Eco Matarranya. Decidimos tomar las riendas para potenciar nuestro producto y darle valor en sí mismo. Nos unían también nuestros valores: el respeto al planeta y la alimentación coherente y natural».

Contaban con cierto bagaje, ya que el padre de Daniel era productivista, y Luis repartía cestas ecológicas en Barcelona, uno de los primeros en desarrollar esta actividad (tiempo más tarde volvió al pueblo y se puso con el almendro y el olivo). En el caso de Juan, aunque sus padres son carniceros, sí que empieza de cero en la agricultura en eco.

El equipo de Ecomatarranya, junto a nuestra trabajadora Ainhoa, estrenando el lineal de A Vecinal.

En Ecomatarranya, cada socio tiene sus hectáreas y su producción propias: Daniel está en Calaceite, y Juan y Luis en Valdealgorfa. Comparten maquinaria y se prestan ayuda según necesidades de cada uno, normalmente en picos de trabajo.

«Formamos la sociedad sólo los tres, no tenemos a nadie contratado de forma fija». En 2020, Daniel sí que tuvo que contratar a una persona, por el trabajo que dieron las grandes nevadas de principio de año.

Esta forma de trabajo colectiva, el compartir y el apoyo mutuo, es de vital importancia para ellos. Como nos cuenta Daniel, comenzaron juntos «con el tema de comercialización del producto de la zona, creando nuestra marca y cooperando»; además, la compra conjunta de maquinaria les permite «tener mucha mejor herramienta».

El compartir herramientas de trabajo además les «permite experimentar cosas» que individualmente no podrían, sin dejar de producir «lo mismo que los convencionales».

La producción ecológica es la mejor herramienta para la salud y además fija población en los pueblos

«Aunque a nivel económico no podemos competir con grandes plantaciones, la línea eco es una forma de que los pueblos sigan vivos y de que tengamos un producto exclusivo que sí que pueda interesar en la población».

Daniel nos confiesa que esta apuesta fue difícil al principio. «Se te señala y los productores defensores del convencional se burlan y te ningunean. No tenía experiencia y nos llamaban guarros por tener la tierra llena de malas hierbas al no usar pesticidas»

Sin embargo, ha merecido la pena: «¡La evolución estos años ha sido estratosférica, nos tenían que haber dado el premio del año! El crecimiento personal y profesional ha sido muy grande. Lo que más valoro es la cooperación, salir del individualismo y abrir camino, otro camino. Ahora la gente te respeta y valora tu trabajo».

«Tenemos referentes como la gente de red de semillas, Cerai, grupos de consumo, UAGA o la Ecored, donde hemos conocido otros agricultores y consumidores y hemos podido hacer cosas juntas».

Para cerrar, Daniel nos muestra su visión para el futuro: «básicamente mantenernos así, o si acaso darle una vuelta al tema de las almendras, si el mercado nos lo demanda. Las limitaciones físicas nos frenan, y también las climáticas. Ojalá llueva más.»

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Receta: Sobrasada crudivegana

EntrantePrecio económico
Dificultad fácilDuración 15 min.

En esta ocasión os traemos una alternativa vegana, rica y fácil de preparar, ideal para un picoteo, vermú o como entrante.

Es un conjunto de raciones que giran en torno a la sobrasada crudivegana, inspirada en esta receta de HazteVeg.com. Esta sobrasada la acompañaremos con paté de tofu con tamari y, para el dipeo, con boniato asado con romero y crudités de pimiento y zanahora.

Todos los ingredientes necesarios pueden encontrarse en la cooperativa.

Ingredientes para la sobrasada
200 gr de tomates en aceite
50 gr de frutos secos crudos (piñones, por ejemplo)
2 cdtas. pimentón dulce
1/2 cdta. de cominos en polvo (opcional)
1 cdta. de pimienta molida
1 cdta. de ajo en polvo
1 pizca de sal
1 cdta. de sirope de ágave

Para la preparación de la sobrasada podemos tomar directamente los tomates secos en aceite, que se emplean tal cual, no hay que añadir aceite ni hidratarlos.

Se trituran juntos todos los ingredientes: los tomates en aceite, frutos secos crudos, pimentón, pimienta, cominos, ajo en polvo, sal y sirope de ágave. Se tritura bien todo hasta obtener una crema.

Recomendamos usar piñones, aunque también pueden emplearse otros frutos secos, como almendras o nueces.

Para el paté, hay que utilizar tofu, tamari y levadura nutricional, en cantidades al gusto. Se junta en un recipiente y se bate hasta que queda una textura sedosa.

(Otra alternativa sería cocinar el paté un rato para tomarlo caliente. Además, el propio paté también serviría para hacer hamburguesas vegetales, simplemente dándoles la forma y cocinando a la plancha, o añadiendo vegetales que no tengan mucha agua, como espinaca, por ejemplo).

El boniato se corta en rodajas, y se colocan en la bandeja del horno añadiendo hierbas provenzales, sal marina y aceite (sirve de oliva, aunque el aceite de coco le da un toque muy interesante). Se hornea durante 20 minutos a 180º.

Las crudités solo hay que cortarlas en la forma que más nos apetezca.

Marida con tu bebida favorita (en A Vecinal tenemos cervezas artesanas, vino, vermú, té, zumos…) y ¡a disfrutar!

PorNosedese

Acta de la asamblea sobre Criterios del mes de junio

Os compartimos en esta entrada el acta de la asamblea sobre criterios de adquisición de productos para la cooperativa, que se celebró el pasado 25 de junio. Así, las personas que no asistieron pueden conocer el estado de la cuestión de cara a la próxima reunión (7 de noviembre).

Desde el siguiente enlace podéis consultar el acta.

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Receta: Musaca de Heura

Plato únicoPrecio económico
Dificultad fácilDuración 45 – 60 min.

Empezamos el recetario colectivo de A Vecinal con una musaca de berenjenas, un plato tradicional de la gastronomía griega.

La socia que nos comparte esta receta la ha personalizado para hacerla apta también para personas vegetarianas: ha sustituido la carne de ternera y cerdo por carne vegetal Heura, que podéis encontrar en la tienda (igual que la leche vegetal, así como el resto de ingredientes).

Además, os animamos a probar la Heura por muchos motivos: su sabor os sorprenderá (pensarás que estás comiendo carne de origen animal) y su producción es mucho más sostenible en uso de recursos e impacto ambiental que cualquier equivalente cárnico.

A continuación, los ingredientes necesarios para 4 raciones y el proceso de preparación. ¡Que la disfrutéis!

Ingredientes para la musacaIngredientes para la bechamel
500 gr de carne vegetal heura750 ml de leche (de vaca o vegetal)
2 berenjenas3 cucharadas de harina de garbanzo
1 cebolla mediana2 cucharadas de harina de arroz
1 patata grandePimienta negra
2 Dientes de ajoSal
Aceite de olivaNuez moscada
SalQueso
Media cucharada de tomillo
Media cucharada de albahaca
Tomate frito

Preparación del relleno

1. Pelamos las berenjenas y las cortamos en rodajas de medio centímetro de
grosor. Las dejamos con sal y agua durante 15 minutos para que pierdan su
amargor.

2. La patatas las cortamos también a rodajas de medio centímetro y las
freímos en la sartén hasta que se doren.

3. Pasamos las berenjenas también por la sartén, hasta que queden doraditas. Reservamos berenjenas y patata hasta el montaje.

4. Preparamos el relleno:
– Retiramos el exceso de aceite de la sartén, ponemos el ajo y la cebolla cortada en trozos pequeños hasta que se poche.
– Después añadimos el preparado de carne vegetal Heura (también es posible con la variedad de bocados mediterráneos), doramos en la sartén unos minutos.
– Por último añadimos la salsa de tomate frito y removemos todo con las especias durante unos diez minutos. ¡Ya tenemos el relleno!

Preparación de la bechamel

Para una dieta más saludable y antiinflamatoria, hacemos la bechamel sin gluten, el resultado es muy rico pero de una consistencia algo más pegajosa y difícil de remover que cuando usamos harina de trigo.

1. Ponemos unas gotas de aceite de oliva o mantequilla y vertemos las
diferentes harinas. Cuando toman algo de color vamos vertiendo la leche (de vaca o vegetal, yo en este caso hemos usado leche de almendras, pero la que tengas en casa servirá).

2. Removemos hasta que se haga la consistencia de bechamel y vamos añadiendo la sal, pimienta negra y nuez moscada.

Montaje de la musaca y horneado

1. Precalentamos el horno.

2. En una bandeja de horno colocamos: primero, una capa con patata y relleno de heura y verduras; segundo, una capa de berenjena. Repetimos hasta que usemos todos los ingredientes.

3. Añadimos la bechamel por encima y un poco de queso para fundir al horno.

4. Horneamos a 180º durante 25 minutos (o hasta que la capa de arriba esté doradita).

¡Listo! Os quedará un plato así de apetitoso. ¡Que aproveche!

PorNosedese

Nuevo horario de la tienda

Aquí puedes consultar el horario apertura de la tienda desde el lunes 9 de septiembre.